Por Víctor Flores
Un día como hoy, hace 26 años llegué a Cancún, “escauteado” por Novedades de Quintana Roo, procedente del periódico Tabasco Hoy, había decidido por un cambio de aires, salir de una zona de confort, de la rutina diaria de reportear y cumplir, en ese entonces en el periódico líder en el estado y como reportero de la sección de Negocios y Finanzas.
Una semana antes, me encontraba en la redacción del periódico en Villahermosa, cuando entró una llamada telefónica, “Víctor Flores tienes llamada desde Cancún” gritó un compañero, pensé era para solicitar alguna información, pero no, era Francisco Verdayes Ortíz (qepd) en ese entonces subdirector de Novedades Quintana Roo, quien me contactaba para ofrecerme la oportunidad de venir a trabajar a estas tierras paradisiacas.
“Tengo referencias suyas y lo quiero invitar a venir a trabajar al periódico Novedades de Quintana Roo en Cancún, lo invito a que venga a conocer el periódico y la ciudad, a ver si se anima”, me dijo Verdayes.
Fue la llamada que cambió mi destino.
Hoy agradecido con Dios, con la vida, con mi trabajo, con la oportunidad, con los amigos que he encontrado en el camino y con hacer lo que me gusta.
Cancún, ha sido el lugar para emigrar, para renacer y no desaparecer nunca más.
Cancún y Quintana Roo, un multidestino de arena blanca y mar turquesa, que a mí como a muchos inmigrantes de todo México y de todo el mundo, nos ha acogido y brindado la hospitalidad para quedarnos y construir un mejor futuro.
Una ciudad diversa y cosmopolita que es destino de oportunidades y desafíos.
Agradecido con Cancún todos estos años, por esa libertad y oportunidad de vivir y hacer lo que me gusta.
Casado con una flor de Teapa y con hijos cancunenses, disfrutando de la vida.
Cancún no ha sido solo un lugar que me trasforme la vida en el día a día, ha sido también la puerta al mundo, para ir más allá de nuestras fronteras.
En un inicio trabajando para Novedades pude viajar y realizar algunas coberturas periodísticas a Cuba, Belice, Guatemala y Estados Unidos.
Estando en Novedades como jefe de información, obtuve una beca para ir a un curso de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) en Cartagena, Colombia, una institución creada y presidida por Gabriel García Márquez con la intención de mejorar el periodismo latinoamericano, con maestros de periódicos como El País (España), Le Monde (Francia) y del mismo The New York Time.
Lo mismo con la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el Banco Mundial que me otorgaron una beca para asistir a un taller de periodismo en Miami, Florida, denominado “La Pobreza como Noticia”, en un intento de hacer a los periodistas más sensibles con la humanidad y aprender a darle voz a los más necesitados.
Aquí en Cancún, conocí a Carlos Peralta, presidente de la Organización Mundial por la Paz (OMPP), un hombre de paz, luchador de las causas sociales y defensor de la humanidad a quien entrevisté en su paso por este destino y desde entonces ha sido un amigo y aliado por más de una década.
Peralta me invitó a sumarme a su equipo, primero como miembro de “Periodistas por la Paz” y luego como integrante de su equipo más cercano en las misiones de paz y ayuda humanitaria por el mundo.
Esta distinción y confianza me ha permitido viajar y conocer países que jamás imaginé, como Serbia, Bosnia Herzegovina, Corea del Sur y Japón, así como Francia, Suiza, España, Italia, etc, siempre con la misión de aportar ayuda humanitaria y llevar un mensaje de paz.
Cancún ha sido mi destino para vivir, pero también mi puerta al mundo.
He podido escribir su historia de éxito, de la mano de otros destinos del Caribe mexicano, que crecen y consolidan, como la Riviera Maya, Isla Mujeres, Tulum y el sur del estado con Bacalar y la Costa Maya.
Los reconocimientos recibidos todos estos años, en México y el extranjero no supera lo vivido y el reconocimiento de la sociedad es el mejor de todos.
Todo pinta muy bonito, pero no ha sido fácil, también han habido momentos de flaqueza, amenazas y atentados contra mi persona, el primero de ellos alejarse de la familia, en esta profesión está prohibido rendirse, en el periodismo se tocan muchos intereses, cuando se hace con valentía se corre el riesgo de represalias, lo mismo me han amenazado, que destrozado la oficina, y me han brindado protección, pero en el camino de 33 años de ejercer el periodismo son más las satisfacciones y ello nos motiva a seguir a delante.
No hay palabras para agradecer a Dios y al destino por tantas bendiciones.
Para retribuirle algo a Cancún de lo mucho que me ha dado, próximamente presentaré mi libro dedicado a este gran destino y sus inmigrantes en todos los rincones del Caribe mexicano.
Gracias a todos los amigos que he acumulados en esta travesía, vaya hoy un fuerte abrazo.
Feliz Día del Amor y la Amistad


















































































